jueves, 21 de abril de 2016

ESCARICHE municipio de Guadalajara historia, cultura, turismo, alojamiento, empresas




ESCARICHE municipio de Guadalajara historia, cultura, turismo, alojamiento, empresas




La historia de Escariche nos habla, en tiempo remoto, de que una vez reconquistada la región alcarreña por los monarcas castellanos, a fines del siglo XI, fue poblado este lugar, y dado a formar parte del amplio alfoz o Común de Villa y Tierra de Guadalajara. Pasó luego, ya en el siglo XII, a pertenecer al alfoz o Común de Zorita, usando su Fuero, por donación del rey Alfonso VIII a la Orden de Calatrava, en la Encomienda de Zorita. En ella permaneció, participando en el Común del territorio en cuantas luchas anduvo metido contra los musulmanes, hasta que en el siglo XVI el Emperador Carlos V, necesitado con urgencia de abundantes recursos monetarios para seguir dando guerra por Europa, enajenó todos sus bienes a la Orden de Calatrava, entre otras. Y así puso en venta la villa de Escariche, a la que los Reyes Católicos, en el siglo XV, habían concedido el privilegio de villazgo.


Compró Escariche, el 2 de enero de 1548, don Nicolás Fernández Polo, quien construyó una casa-palacio en el centro del pueblo, ayudó a la iglesia, y dejó la villa en el mayorazgo de su casa. La tuvieron, pues, en señorío, sus herederos los Polo Cortés, quienes siguieron beneficiando a la villa, fundando un convento de monjas concepcionistas. A principios del siglo XVII era señor de Escariche don Lorenzo Temporal, de la misma familia. Y en 1730, cuando murió el último varón de la estirpe, el señorío pasó a una mujer de la misma, que había profesado de monja concepcionista y habitaba en el convento de dicha orden de Almonacid de Zorita. La villa ejerció su derecho de tanteo, y en 1740 adquirió su propia libertad pagando fuerte suma a esta señora monja, y quedando Villa señora de sí misma.


Destacan en Escariche algunos interesantes ejemplares de casas rurales alcarreñas, grandes aleros de madera, pisos bajos de sillarejo, entramados de madera en el piso alto, etc. Algunos edificios son construidos enteramente de sillería, con buenas rejas y algún escudo heráldico tallado en piedra, como uno que se ve en la calle principal. También se admiran bellos ejemplares de rejas populares y otros trabajos de forja artística. La iglesia parroquial está dedicada a San Miguel. Es obra notable del siglo XVI en su segunda mitad, con una muy bella portada meridional, en la que se destacan diversos elementos decorativos de tipo geométrico. El interior, de una sola nave, muestra algunos retablos valiosos, en especial el mayor, del siglo XVII, con pinturas estimables. Este retablo es la obra póstuma del pintor Juan de Cerecedo, quien lo hizo en torno a 1576-1580. Aparecen diversas escenas de la vida de la Virgen. La labor de talla se debe al alcalaíno Miguel Sánchez, en torno a 1571.
En la parte alta del pueblo, y tras la iglesia parroquial, se ve el enorme y severo Caserón que fue de los señores de la villa, los Polo y Cortés. Obra en recio sillar bien trabajado, presenta lisos muros, sólo surcados por pequeñas y esporádicas ventanas, lo que le confiere al edificio un aspecto de fuerza y belicosidad no acorde ya con la época en que fue levantado (segunda mitad del siglo XVI). La puerta es muy hermosa, aún dentro de su sencillez arquitrabada y con gran escudo cimero. El interior, hoy habilitado para viviendas particulares, aún muestra detalles de su antigua grandeza. Esta casa fue utilizada, todavía en el siglo XVI, para albergar el convento de monjas que fundó el segundo señor de la villa, y por ello se construyó aneja una iglesia de la que aún pueden verse leves restos, transformados en cuadra. Don Nicolás Polo Cortés, en 1567, hizo escritura de fundación del convento de monjas concepcionistas, donándolas para el mismo parte de su casa y levantándolas aneja una iglesia. Trajo las primeras monjas del convento concepcionista de Guadalajara, y entraron enseguida a formar parte de la Comunidad seis hijas del fundador. Duró esta institución hasta 1835, fecha de la desamortización de Mendizábal.


Escariche

Escariche es un municipio de la provincia de Guadalajara, situado en la zona de la Alcarria Baja

Destacan en Escariche algunos interesantes ejemplares de casas rurales alcarreñas, grandes aleros de madera, pisos bajos de sillarejo, entramados de madera en el piso alto, etc. Algunos edificios son construidos enteramente de sillería, con buenas rejas y algún escudo heráldico tallado en piedra, como uno que se ve en la calle principal. También se admiran bellos ejemplares de rejas populares y otros trabajos de forja artística.
La iglesia parroquial está dedicada a San Miguel. Es obra notable del siglo XVI en su segunda mitad, con una muy bella portada meridional, en la que se destacan diversos elementos decorativos de tipo geométrico. El interior, de una sola nave, muestra algunos retablos valiosos, en especial el mayor, del siglo XVII, con pinturas estimables. Este retablo es la obra póstuma del pintor Juan de Cerecedo, quien lo hizo en torno a 1576-1580.
En la parte alta del pueblo, y tras la iglesia parroquial, se ve el enorme y severo Caserón que fue de los señores de la villa, los Polo y Cortés.


Si tiene una empresa, negocio, autónomo, artesano etc. en esta localidad y quiere aparecer aquí, deje los datos que quiera aparencan en comentarios, o, mándalos a manuelinserti@hotmail.com  ES GRATIS













No hay comentarios: